miércoles 6 de julio de 2011

¿Dónde está mi guagua?

Hoy día (u hoy noche mejor dicho) pasó algo.

Pero algunos comentarios para contextualizar la situación.
La Viole tiene una suerte de pequeña rutina para su hora de dormir...
La cosa va así... más o menos a las 8 el adulto responsable (yo o darío) empieza a decirle a la Viole que llegó la hora de dormir, asi que sacamos el pijama y los pañales de noche (que son distintos a los del día porque son los más ultra top del mercado, para que efectivamente aguanten una noche entera), preparamos la mamadera, y ella, una vez mudada y cambiada, busca a popo (su hipopótamo de peluche) y elige el cuento que quiere que le leamos.
Entonces, nos dirigimos a la pieza de los papás, nos acurrucamos y leemos el cuento, se toma la leche y se queda dormida. Y ahí la pasamos a su cuna.

Esto sucede así la mayoría de las veces. Casos excepcionales cuando tenemos invitados, o ha dormido una siesta extremadamente larga.
Pero la verdad, es que es bien poco traumática la situación, y en toda la rutina nos demoramos alrededor de 30 minutos.

Hace meses que queríamos implementar alguna medida para enseñarle a la Viole a quedarse dormida sola, pero ante el poco traumatismo del status quo, no nos decidimos nunca. Queríamos implementarlo antes de sacar la rejita que separa su cama nido del suelo, para que, con la implementación de medida mediante, y posibles llantos asociados, la rejita nos ayudara con la enseñanza.

El tema es que hace una semana que no encontró nada más divertido que correr hacia la cama con vuelito, para como un piquero, saltar la rejita y caer en el colchón muerta de la risa. El tema es que varias veces intentó lo mismo hacia el otro lado, y ahí la cosa se ponía un poco más peligrosona.... así que hace algunos días, rejita off.

Entonces hoy día, cuando llegó la hora de la rutina, todo marchaba bien, incluso esa guaguas se encaramó para alcanzar la mamadera de la cómoda donde la había dejado e ir a ponerla sobre mi velador.

Cuando le digo, "Elija un libro, mi vida, para ir a dormir", la Viole se sube a su cama, me dice chao con la mano, y se acurruca hacia la pared para quedarse dormida. Así no más.
Yo, estupefacta, como tratando de no romper el hechizo, me voy a mi pieza a buscar la leche, se la doy, y ella de nuevo, me dice chao y se da media vuelta. Y yo salgo de la pieza.

y se quedo dormida. Así. Sola con su popo.

¿DONDE ESTÁ MI GUAGUA?

(foto de la noche de la hazaña)

3 comentarios:

Javiera dijo...

Linda preciosa! Tan pacifica ella...ojalá todos los niñitos fueran así! A puro apreovechar y agradecer...
Lo siento, pero no puedo olvidar a la médico familiar en mi:
Próximo paso: O sacarle la mamadera o lavarle los dientes despues de que la tome (por el asunto de las caries...nosotros optamos por lo primero con la Olivia y lo segundo con Mateo...cada uno es diferente y especial :)
Con lo linda que es ella seguro te pide el cepillo y se lava los dientes sola!
Habla de lo lindos y relajados que son ustedes tambien...
Mil besos hermana!

Anónimo dijo...

¡Es lo máximo,preciosa,inteligente, va más adelante que Uds.¿Será que la vida nos lleva a desear la llegada de otra guagua?.Los felicito por el regalo de la vida de Violetisíma!!
Faby(Lita)

Gaby Badilla dijo...

Me encanto como nos enseñan los enanos, cada uno es distinto cada uno tiene su tiempo, cada uno sabe lo que necesita de nosotros.
Hermosa experiencia